Mayo de 1865. 153 emigrantes galeses zarpan a bordo del viejo clipper Mimosa, rumbo a las salvajes tierras de la Patagonia — a 7.000 millas de casa. Teisenddu lleva el nombre del tradicional pastel negro galés — una torta de ron con frutas maceradas, especias, azúcar moreno y nueces — que la abuela de la fundadora Natalia Outeda horneaba en Esquel, Patagonia. La naranja amarga, el ron y el enebro abren oscuros y especiados. La nuez moscada y la mimosa tejen un corazón dorado. Los cristales de azúcar oscuro y el cuero completan un fondo profundo e indulgente. No solo un gourmand — un recuerdo en perfume. Elegante, intrépido e inolvidable.





















